Archive for the 'Psicología Barata' Category

Condiciones de uso, a.k.a. TOS

- Mi mamá me mintió.-
- Lógico. Te miente porque es tu mamá.-
- Todas las mujeres mienten. Mienten todo el tiempo. Yo veo como mi mamá le miente al tipo con el que está.-
- Si. Todas las mujeres mentimos. Todo el tiempo. ¿Todavía dudabas?.-
- Bueno, todas y todo el tiempo, no. Vos a mi no me mentís, no da… somos amigos. ¿No?-
- Si. A veces te miento, obvio.-
- ¡No! ¿Cómo me vas a mentir? Somos amigos…-
- No creo en la amistad entre el hombre y la mujer.-
- Cierto. Bueno… ¿eso quiere decir que podemos tener sexo?-
- …
- No es que digo “YA”… digo, algún día… che ¡vos me mentís! acabás de decirme eso…

(inspirado en una charla con Maru Bregliano y Ale Benevento)

Objetivos y clases

-Vení- estirando la mano para agarrarla.
-¿Qué pasa?-
-¿No querés que estemos juntos, casarnos o irnos a vivir juntos?-
-¿Estás loco? Ya probamos, ya nos separamos y ahora tenemos una buena relación. Conseguite una chica que sea “más para vos”- respondió con una sonrisa que escondía un poco de resentimiento.
-No hay. No hay una chica para mi. Y cada vez que nos vemos pienso que quiero una chica como vos… y al rato me doy cuenta de que la tuve, que me gustaba… pero la cagamos-
-Es cierto. Fue. Además ahora yo estoy con alguien.-
-Ya sé. Pero no es serio-
-¿Quién te dijo que no es serio? A mi me gusta en serio…-
-No. A mi no me jodas. “Eso” no puede alcanzarte. Es un proyecto de hombre, una porquería al lado tuyo…
-¡No seas una mierda!- lo paró a la mitad de la frase, casi con un grito- ¿Qué te pasa? Primero, vos no sos así; segundo, no me digas que vos no estás con nadie.-
-Si ya sabés con quién estoy. No hace falta que te hagas la tonta. Pero es insoportable, un proyecto de “mujer intelectual”, de lo único que habla es de los “derechos” de vaya-a-saber-quienes, y encima se viste como el cadete de la empresa. Me da vergüenza TODA ELLA.-
-Es muy parecida a tu mamá…-
-Bueno, no me gusta mi mamá. Yo no soy como mi papá. Él siempre tuvo un gusto de mierda para las mujeres.-
-La verdad, te oigo y te desconozco. Estás muy cambiado.-
-Es cierto, maduré en este tiempo. Por eso: ¿por qué no nos vamos a vivir juntos? Yo no quiero ponerme a buscar alguien que me guste más que vos.-
-Eso sería conformarse con lo que hay. No aspirar a nada mejor…-
-Para la ambición tengo el laburo. No puedo distraerme con otra cosa. Ya me conocés esa faceta… pensalo… es una buena idea. Yo te quiero, lo demás va y viene. Tendríamos que ir liquidando nuestras “historietas sentimentales en curso” las próximas semanas.-
-¿Se acabó el vino?-
-Ya pido otro… ¿Compartimos un postre?-

La isla de la fantasía

Como cuando ves una película y te creés el personaje. Y a la noche soñás que sos un extraterrestre que dejaron de bebé en un canasto en la casa de tus viejos, y ellos no te dijeron nada. Que por eso sos “raro”. O que tenés superpoderes. O que en cualquier momento cobrás una herencia de un familiar que no sabías que tenías. Y la lista de pavadas sigue… y dura hasta que ver otra serie u otra película.
O un libro. De esos en los que la trama te atrapa y te gustaría meterte y salvar al personaje. O de esos personajes que te enamorás, y empezás a encontrar parecidos a ex-parejas -pero un poco mejores, claro-… y dura hasta que te recomiendan otro libro, porque ese terminó.
Pero con los blogs es distinto. Los blogs no terminan (bueno, olvidémonos de esos blogs que nacen como proyectos de multimedios, en los que cientos de personas se comen un tremendo buzón de una mina que… bleh, no me hagan hablar), siguen… un post atrás del otro… y a veces no es ni una historia, es un puto momento que te robaron… porque CLARO ese post habla de vos ¡me estás hablando a mi! decime la verdad ¿pensaste en mi cuando lo escribiste? ¿soy yo? ¿yo te caliento? Pero no te da dejar un comentario, o mandar un mail y preguntarle al autor. Pero algo hay ¿no?
Sobre todo si soy yo, y me conocés. Si me viste en unas cuantas reuniones. Hasta una vez, haciéndote el boludo, me tocaste el culo (y yo me hice la boluda también, y aquí no ha pasado nada).
Claro, por supuesto que lo escribí por vos. O no. Viste como es esto.

Cadena alimentaria

Había una vez un chico, al que le gustaba una chica. Pero esa chica tenía novio. Pero un poco lo histeriqueaba. Pero no se separaba. Pero lo seguía histeriqueando.
Entonces el chico pensó que mejor apuntaba a otro lado. Entonces empezó a histeriquear a otra chica. Y esa chica no tenía novio. Y le siguió el juego. Y el chico se agrandó, porque no pensó que la chica le iba a dar bola. Pero la chica estaba entusiasmada. Y el chico pensó que -aunque se dio cuenta de que no le gustaba nada esta otra chica tan instantánea- no era un mal plan. Objetivamente, hasta era mejor que la chica que le gustaba originalmente.
Entonces la primera chica se enteró. Y se dio cuenta de que le gustaba el chico. Que lo había estado histeriqueando por meses porque su relación con el novio no daba más. Que había que empezar a hacer cambios. Que ya tenía edad. Que no iba a desperdiciar su vida con un tipo que no le movía nada. Y se separó del novio -que se lo tomó mal, que le dio un sopapo y salió arando dejándola parada como una pelotuda-. Y decidió jugarse por el chico que le gustaba.
Y ahora el chico tenía que deshacerse de la segunda chica. Pero la chica no se daba por enterada. Como que se había vuelto completamente idiota. Igual no iba a dejar pasar la oportunidad con la chica que realmente le gustaba. Entonces salieron. Y se besaron. Y no paraban de reírse y se dio cuenta de lo distinto que era cuando estaba con una chica que le gustaba y cuando volvía a la casa no podía parar de preguntarse ¿Qué carajo había pasado con la segunda chica?
Y la respuesta se le caía en la cara. La segunda chica no era real. Él nunca le importó nada a la segunda chica. Siempre se había cagado en él. Era cierto, no podía darle bola. Estaba en otra liga. Le había seguido el jueguito porque ella también necesitaba una excusa. Y no podía dejarlo ir porque no podía estar sola. Porque si estaba sola quería decir que podía estar con otro. Y si ese otro ya estaba con otra iba a ser todo muy sangriento. No necesitaba un novio, o un chongo, o un amigo. Necesitaba una coartada. Y no estaba dispuesta a sacrificarla porque el chico estuviera enamorado de la chica de la que siempre supo que estaba enamorado y no de ella. No.
Y otra vez…

Al César, lo que es del César

Es inhumano tener que aguantarte tus crisis existenciales, tu almost emo-style circus.
Es insoportable aguantar tus ataques de celos conmigo cuando vos te la pasás coqueteando con todo el puto mundo, sobre todo cuando estamos juntos.
Es desconcertante tu manía esquizofrénica de querer ser superstar-top-of-the-world-wizard e inmediatamente sufrir porque querés ser una persona normal y nadie te entiende.
Es asombrosa tu capacidad de rodearte de la gente más pelotuda que existe, tus esfuerzos para que sean aún más pelotudos, tu agenda para pasar el mayor tiempo posible con esas personas y la máquina de criticarlos en la que te convertís al primer minuto en que no estás con ellos.
Es increíble tu falta de iniciativa y voluntad en casi todos los campos; sobre todo en la cama que -en teoría- es tu mayor crédito.
Y a pesar de todo eso, muchas veces acertás con lo que decís, como cuando decidiste dejarme. Tenés razón: no soy yo, sos vos… un embole atómico.

(Especialmente preparado para poder copiar/pegar en un mail y enviarselo alegremente a cualquier persona que nos haya dejado. Sirve tanto para hombres como para mujeres y cualquier tipo de relación sentimental. Aún si no se cumplieran todos los puntos con el/la ex en cuestión, nadie nos va a dar una medalla por la honestidad y la justicia; además, el despecho justifica cualquier exageración ;) De nada)

Ni con un láser I

Hay tipos y tipos. Y minas y minas.
La dabilidad -o cualidad de dable- obedece a ciertos factores o situaciones que no necesariamente está asociado a la cantidad de alcohol ingerido o la altura de la noche en la que uno se encuentre.
Por supuesto, que hay sujetos que le tiran -y luego le dan- a cualquier cosa que tenga maomeno 36grados y otros sujetos que -excusados en “selectividad” o “timidez”- eluden la posibilidad de revuelque con cualquier cosa que tenga maomeno 36 grados (y no sea su mascota o la bolsa de agua caliente). Pero, por regla general, la dabilidad es un coeficiente que se extrae de la combinación o sustracción de ciertas cualidades del objeto “a dar” y la situación personal en que se encuentre el “dador”.
Desesperación etaria: En la mujer suele estar asociado a la “necesidad” de enganchar un padre para su progenie, un compañero para una fiesta próxima a la que todas las demás irán acompañadas o, en el caso extremo, es la única soltera del grupo. A fuerza de convencerse de que fulano es el “hombre ideal”, encontrará dable cualquier cosa y luego llorará porque sigue soltera porque, efectivamente cualquier cosa era cualquier cosa.
oferta masculina global/ (Mujer + evento define sit soledad)  = cualquiercosa
En el hombre, la desesperación etaria, se asocia a que todos sus amiguitos de fútbol o de salidas empiezan a abandonarlos los sábados a la noche por quedarse con revolcadaaseguradaconnovia o porque empiezan a abundar los hijosdeamigos y sus anécdotas, mientras él cuenta las cosas que hizo el gato. Para cubrir el sentimiento de grupo, bastará con que la candidata sea limpita y medio calladita para convertirse en noviaoficial.
(oferta minalimpita + calladita) x (Hombre + evento define salesolo) = novia

Esto se veía aproximadamente a los 30 años, pero las estadísticas demuestran que se está adelantando.

Desesperación económica: En la mujer aparece cuando nota que las salidas de levante le están saliendo un huevo, y la financiación de una charla sobre el tránsito lento de sus amigas en el bar de moda le salen más cara que el posgrado con el que podría ascender de laburo -y cobrar más para poder seguir saliendo-. En este caso elegirá darle, no tanto al que esté en mejor posición económica o tenga más proyección, sino al que más solícito se halle a pagar la/s cuentas. Total, después del posgrado se conseguirá su superchongoenunbarcaro porque podrá pagarlo.
(Mujer x evento define caro) + hombrepagador = novioprovisorio
En el hombre, la dabilidad está dada por el “vivís sola?”. El sujeto está lleno de pagar la nafta, los tragos y los telos, entonces busca una sujeta con la cual hacer el “cenashowromántico” porque sabe que A) un delivery de sushi, B) dos velas Ranchera y C) un paquete de Prime cuestan muy poco; a la vez que se ahorra la limpieza y orden de su propia cueva o tener que echar a su amigo para que le deje el bulo -con la consecuente erogación para que no lo mate- o esperar a que se vayan papáymamá al country y le dejen la casa sola. En contra de la desesperación económica femenina, la masculina puede derivar en un haaaaaaaaarmoso matrimonio o conviviencia -si le permiten dejar el cepillo de dientes, un desodorante y le hacen lugar en un cajón-.
(Hombre x evento define polvocaro) + minaconcasa = novia
(Hombre x evento define polvocaro) + (minaconcasa + llave + cajón + cepillodedientes) = casiesposa

Para esta situación no hay edad, pero se da con más frecuencia entre los 20 y los 27 años.

// Continuará…

Una vida interesante

Acabo de caer en la cuenta de que no tengo una vida interesante. No soy un personaje interesante. No me pasan cosas interesantes. No tengo aventuras interesantes.
O por lo menos, no son interesantes para la mayoría de las personas. Porque, amigos. la gente es más morbo que carne.
A esta altura de la soiree, creo que es conveniente haber sido gordita, feúcha, sufridita, discriminada, torturadita, con historias sexuales trágicas -o sexualidad dudosa-, amores chotos, problemas con las drogas, idiotez, alcoholismo, ser de una familia humilde -o millonaria con problemas de abandono emocional-, obligada a estudiar una carrera que no quería, malcriadita, desarraigada, de alguna minoría… bah… algo conflictivo, trágico…
Pero no.
Acá ando yo por la vida, con problemas comunes y nunca graves -¡si hasta mi mamá tuvo cáncer y se curó!-, derrochando una esplendidez que tiene mala prensa. Soportando la carga de naturalmente ser flaca, excepcionalmente inteligente, de haber estudiado lo que me ha dado la gran gana, haber tenido los mejores romances a los que una mujer puede aspirar, ser de una familia de clase media argentina (compuesta por ex pobres y ex millonarios en partes iguales), vivir en una casa con calandrias y una biblioteca enorme. No soy pedante porque he superado grandes conflictos gracias a mi fuerza de voluntad. Soy pedante porque ME LO MEREZCO.
El otro día twitteando (no me pidan explicaciones sobre lo que es twittear) sobre los blogs que se editan como libros, aclaraba que EsEvidente no puede ser transformado en libro porque no tiene una estructura, ni textos editables. Y ahora ADEMAS, caigo en la cuenta de que mi vida tampoco puede ser convertida en un libro porque tiene menos morbo que la Guía T -y mucha menos utilidad-.
Debería hacer terapia. Con un analista bien retorcido podría inventar alguna mierda; para cagarme bien la vida y convertirla en “interesante”.

Cadena de Cagadas (una versión realista de Cadena de Favores)

Hace ya unos posts que he abandonado el tema motivador de este blog, que son las Generalizaciones. Esto de meterme en temas personales le quita frescura y alegría.

Hay leyes universales indiscutibles como la de la Cadena de Cagadas, qué es como la película Cadena de Favores pero al revés. Por cada vez que yo hago una cagada, me pasan cinco a mi –y para ponerlo más crudo, por cada persona que cago me cagan cinco a mi-.
Vamos al caso más típico que es la cagada sentimental-amorosa. Estás de novio/a tranquilo y feliz, pero se te cruza una persona que encarna todo lo que vos no podés tener Y TE DA BOLA. Para no arriesgar tu paz hogareña solo te limitás a histeriquear, pero hay manos, roces, mensajitos de texto innecesarios, tal vez algún chateo y besos. Cuando ya te sentís el mismísimo Lucifer y te das cuenta que un centímetro más de esa jodita va a privarte de toda esa paz de la que disponías te das cuenta de que LUCIS UNAS ASTAS FENOMENALES. Porque mientras estabas probando tus dotes de conquistador/a tu pareja tenía todo el tiempo del mundo para ponerte los cuernos.
Conclusión: Cuando vas a cagar a alguien que te quiere, preparate para que te caguen cinco veces más y peor.
La cagada familiar-filo-parental. Los padres que no pudieron estudiar deciden que, para que no se caguen la vida, sus hijos deberían estudiar abogacía o medicina. Así les cagan una promisoria carrera como músicos, bailarines o loquesea. Así, que los vástagos, sintiéndose cagados en su vocación, deciden que la carrera que dura 6 años la van a hacer durar 12/15 años y que nunca se mudarán de la casa paterna ni conseguirán ningún trabajo de más de 4 horitas porque tienen que “estudiar”. En el medio, podemos agregar, según la seriedad del caso, algún viaje iniciático de un par de añitos por lugares insólitos para “despejarse”, tal vez alguna descendencia no buscada y adicciones varias para condimentar.
Conclusión: Cuando pienses cagarle la vocación a un hijo tuyo porque lo ves desorientado preparate para que te cague cinco veces más y peor cuando se oriente.
En el trabajo, las cagadas pueden tomar giros muy inesperados. Cuando, para hacerte el simpático invitaste a tu jefe a comer un corderito al asador que temandotuprimaqueviveenEsquel y ganarte el ascenso, que andaba dando vuelta por ahí como rumor, tu único temor fue saber que estabas cagando a tus compañeros. Pero olvidaste que tu jefe podía calentarse con tu mujer –cosa que hizo-, que te iba a dar más trabajo que el que tenías para que llegues más tarde a tu casa –y llamar a tu mujer-, que te convertiste en el boludo de la oficina porque SIEMPRE te tenés que quedar después de hora –para que tu mujer acceda a acompañar a tu jefe a comprarse un traje, total vos vas a llegar re tarde-, que ya que estaban en el shopping le compró la PlayStation 6 a tus hijos –y que por eso le dicen Tío Norberto-. Además, tus compañeros no te invitan más a jugar al fútbol –por cagador y porque Daniel de administración resultó se un valor-, tu mujer ya no te admira –porque se dio cuenta que hay hombres que tienen un BMW, un barquito, una isla en el Tigre, un depto en Punta, saben combinar los zapatos con el cinturón y que pueden gustar de ella- y te tenés que bancar a la mujer de tu jefe –ah…no les dije ERA CASADO- que te llame llorando todos los días porque el marido está con LA ZORRA DE TU MUJER.
Conclusión: Cuando pienses que sos tan vivo como para cagar a un grupo de personas que están en igualdad de condiciones que vos, pensá que diez culos cagan más y peor que uno.

Como este tema es taaannnn interesante, creo que más de uno podrá sugerir nuevas cadenas de cagadas para próximas ediciones. Se reciben comentarios.