Yo creo firmemente que debería existir el Día del Hombre. Pongámosle el segundo miércoles de abril, por ejemplo. No puede ser una fecha fija porque todos sabemos que las fechas son más difíciles de recordar -a no ser que tengas una retorcida mente calendario femenina-.
¿Y por qué miércoles? Porque es el día de las divorciadas. Es el día que le encajan la progenie a sus respectivos progenitores y salen con los jeans ajustados, las blusas con escote y los cinturones anchos a reventar la noche en las los bares “de solteros”, para hablar a los gritos de los ex, con el pelo planchado de peluquería y las uñitas francesas recién hechas. Qué mejor que un miércoles para que los hombres puedan disfrutar de su salida de fauno, a calentarles los motores a esas mujeres “super feministas y emancipadas”, deseosas de reestrenar sus tetas recién puestas con la plata que sacaron del divorcio, una vez por semana con un chongo cama afuera (porque ya se dieron cuenta que con cama adentro, se rajan igual).
Claro, y ahora me preguntarán qué hacen los hombres que tienen hijos y están divorciados y les toca de baby-sitter el Día del Hombre. Pues sencillísimo si le ponemos un poco de onda: habrá que hablar con la dirección de la escuela para que organice un viajecito de estudios -con pernocte- a algunos de los boludestinos que están tan de moda en la nueva escolaridad (si, esa de ahora, en que los actos del colegio se llaman “concerts”); porque la institución no va a desperdiciar la oportunidad de quedarse con un “retorno” de los proveedores por estas actividades extracurriculares que tanto bien hacen al nuevo paradigma educativo. Y, a empomarle alegremente los críos a alguna maestra/profesora solterona que nunca falta, un profesor de educación física para que los reviente caminando y algún padre acompañante que, movido por su ferviente religiosidad, reniegue de la fecha patria instituida.
Para los hombres solteros la cosa anda muy lisa. Los divorciados, el viajecito de estudios. Y los casados… bueh… harán lo mismo que hacen para el Día del Amigo: colgarán de un clavo a sus esposas y saldrán a mamarse, hablar guarradas, intentar -o conseguir- ponerle un par de cuernos a sus parejas y volver entrada la mañana, con un par de manchas de fernet en la ropa y un par de bollos inexplicables en el auto familiar.
Lo maravilloso de la institución del Día del Hombre es que no necesita mayores preparativos porque, como dicen Chorolo y Su Combo, la cosecha de mujeres nunca se acaba.
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Cómo ya hablé en este espacio (?) la igualdad entre el hombre y la mujer ha socavado las bases de la relación entre ambos, convirtiendo a las mujeres en bestias intocables y a los hombres en violetas de los Alpes.
Todo bien con que los portadores del cromosoma (Y) demuestren sus sentimientos, pero tener sentimientos de doble cromosoma (XX) es TOOO MUCH!
¿Cuándo perdimos a Sean Connery como James Bond, canchero, sobrio y con pelo en el pecho, para reemplazarlo por un depilado Facundo Arana sufriente, alterado y con el pelo roñoso? ¿Por qué puede resultar atractivo que diga “Lo que me gusta es la piel de la mujer” mirando a cámara con el gesto de Jessica Rabbitt?
Aaaaaaaaaños hace que venimos escuchando que se quejen los hombres cuándo las mujeres hablamos de dolordecabeza, dolordeovarios, problemasconelauto, peleasconlasamigas, etc. ¿Qué, ahora se están vengando HABLANDO DE LO MISMO? El EMO-style de quejarse y hacer berrinche y puchero porque el jefe los maltrata, el amigo les cagó la mina, la reparación del auto sale cara, la úlcera, el stress, las canas, la congestión nasal/las alergias y la caída de cabello, es un perdedor asegurado. ¿Podrían parar? Digo, nosotras ya tenemos nuestra parte de dolordecabeza, dolordeovarios, problemasconelauto y peleasconlasamigas como para tener que resistir la letanía de sus problemas de señoritas. Nota: Un tipo conflictuado no es tierno, es un salame.
Y encima aparece el factor “amigos”, hoy más vale perderlos que encontrarlos. Hubo una época en que se defendía del suicidio social al amigo entrado en copas y se lo llevaba discretamente a la casa, para que no quedara como una minita que pisó un corcho. Hoy, la joda es hacer fundir biela al amigo, seguir empedándolo más allá de los límites de la gastritis, dejarlo insultar a las féminas presentes y llevarlo a la rastra todomamado con nulas posibilidades de intercambio sexual. Una medidita de whisky *puede* desinhibir a algún timiducho, 4 shots de tequila *aseguran* que la inversión en la farmacia termine en Alka-Seltzer y no en Prime. Nota: Un tipo quebrado es más parecido a una recién divorciada despechada y MC que a un objeto de deseo femenino.
Llamado a la solidaridad: ¡Háganse hombres de-una-buena-vez!
(O consigan gestar y parir, así por lo menos nos libran de las estrías)
Los hombres pueden enamorarse perdidamente de una mujer aunque sea puta. Por más que sepan que es una relación que nunca va a ir a ningún lado, con una puta se divierten mucho más que con otras minas. Las putas son mucho más compañeras y comprensivas, mejor onda que las demás. Se dan cuenta de que con una puta comparten más cosas. Después de todo, quién mejor que una puta para saber lo que a un hombre le gusta.
Las mujeres pueden enamorarse perdidamente de un hombre aunque sea puto. Por más que sepan que es una relación que nunca va a ir a ningún lado, con un puto se divierten mucho más que con otros tipos. Los putos son mucho más compañeros y comprensivos, mejor onda que los demás. Se dan cuenta de que con un puto comparten más cosas. Después de todo, quién mejor que un puto para saber lo que a una mujer le gusta.
Como casi todo en este mundo, las mujeres se pueden dividir en dos tipos:
1. la que piensa que va a poder sobrellevar la situación,
2. la que piensa que “soldado que huye, sirve para otra guerra”.
Pertenecen al tipo 1 las que, enfrentadas a una situación dudosa con un Ser Humano Macho -dudosa, las pelotas, el pibe quería una sola cosa y estaba ya bastante claro-, piensan que van a someterlo con sus I-RRE-SIS-TI-BLES encantos sexuales (pavada importante, si las hay) o que, en realidad, es una “buena onda” del chaboncete pero de C…r ni hablar. El resultado de tan valiente actitud suele ser una horrorosa mancha en el legajo íntimo de la susodicha -con llanto y arrepentimiento incluido- o una horrorosa mancha en el legajo íntimo -con actitud de “yo me las sé mil y no importa nada-.
Al segundo tipo pertenecen las escapistas profesionales. El tipo 2 alcanza su auge en la primera mitad de la veintena, cuando son una mezcla de Lolita con un Teletubbie, y es más fácil que patinen en el barro por cualquier galán de 1/4 de pelo que se hace el amoroso. Soldado que huye [ ] suele encontrarse, sin más preámbulos que unos besos en el boliche, a punto de irse o dentro del auto o en la propia casa del pirata del momento, cuando le cae la ficha de que está por cagarla feo. Ahí es cuando hace gala del más desarrollado sentido de la supervivencia social y huye de una manera tan poco leal que deja al sujeto con tremendas ganas de asesinarla y una necesidad imperiosa de auto-abastecerse de cariño.
Y los hombres, queridos amigos, que digan que nunca se cruzaron con una chica de humo MIENTEN. Porque hay más mujeres emprendedoras -emprenden la retirada- que laburantes, y eso se ve en todos lados.
Siempre me acusan de misógina, machista y todas esas cosas que nada tienen que ver conmigo. Para que vayan sabiendo, hay muchas mujeres que me merecen mi más profunda admiración por diversos motivos.
A saber:
- Naomi Campbell: porque es pelada pero se levantó a Joaquín Cortés y todo su hermoso pelo.
- Ivana Trump: Porque instiucionalizó el “yo te banqué todo esto, ahora todo esto es mio”.
- Marie Curie: Porque se quedó con la gloria y hasta con el apellido del marido.
- Hillary Clinton: Porque para sacarle las manchas a la ropa dejó a otra.
- Monica Lewinsky: Porque ensuciarse hace bien.
- Karina Jelinek: Lo dejo a tu criterio.
- Paris Hilton: Porque transformó estar en la cárcel en una actividad cool.
- Xuxa: Porque después de hacer películas porno, tuvo un programa infantil, estuvo de novia con los dos más grandes íconos de Brasil, le hizo un hijo al más lindo y, después de años, se convirtió en una abnegada madre lesbiana
- Flavia Palmiero: Porque puede hacer una tapa de revista en bikini al lado de Rocío Guirao Díaz y NO QUEDAR como una vieja escracho.
- Santa María: Porque convenció a toda la humanidad –y sigue haciéndolo dos mil ocho años después- de que ese tal Gabriel era un angel.
- Aurore Dupin: Porque tuvo convencidos a todos de que era un hombre el que escribía mientras la bobita se sacudía a cualquier masculino que se le puso delante.
- Tina Turner: Porque convenció a toda una generación de que sus piernas eran perfectas y distrajo completamente la atención de su cara de mono, cuerpo de barril y pelo de escoba.
Y bueno, cada uno admira lo que le da la gana…
Hay una realidad innegable: las reuniones de hombres son más divertidas que las de mujeres. Sin llegar al extremo al comparar que a las de hombres van prostitutas que se desvisten y a las de mujeres van hombres depilados que se desvisten –una ofensa a la belleza, al erotismo y a la masculinidad-, en las reuniones sensiSHitas nomás hay diferencias que abonan mi teoría:
En las reuniones de hombres se habla de tetas. En las de mujeres, también.
Si entre hombres se hace una referencia a los genitales es una guarangada o un chiste; entre mujeres, se habla de hongos.
En las reuniones masculinas se habla de autos, computadoras, cine o deportes; en las femeninas de ropa o de programas de televisión.
Los hombres cuentan las cosas lindas, graciosas o curiosas que hacen sus hijos, mientras que las mujeres detallan las enfermedades, vómitos, caca o los problemas que tiene con “la chica” que los cuida.
Con unas cervezas y el teléfono de una pizzería se arma una reunión de hombres. Con Pablo Massey en pelotas cocinando y Château Lafite-Rotschild canilla libre para todas, más de una hará problema con la comida, querrá algo más sencillo o más complicado, criticará el exceso o la falta de condimento y dirá “Dejá, está todo bien, yo pico algo cuando llegue a casa”.
En las reuniones de hombres siempre hay clima de fiestas, de carnaval. En las de mujeres, el clima es de hospital psiquiátrico.
¿Alguna otra diferencia?
(Ahora no me vengan todas a poner yo-con-mis-amiguitas-la-paso-bomba-vos-porque-sos-machista-varonera-bla-bla-bla, porque yo también quiero a mis amigas y nos juntamos. Pero ese no es el punto, seamos objetivas)