Tag Archive for 'Twitter'

Page 2 of 2

Culo veo, culo quiero. La profecía de Negroponte

Esto de Twitter me está consumiendo la vida.
Cada vez que alguien pone alguna boludez nueva, ahí la tarada y se registra, llena enorrrrrrrmes planillas de datos, verifica su identidad con un sms mandado a laconchadelalora.com, busca amiguitos, etc.
Con este derrotero he terminado teniendo mi propio Tumblr, mi propio perfil de Facebook. Además anoté los blogs en Alianzo, el Twitter en Technorati ; chequeo 22 veces al día el Google Analytics y el Feedburner; cambié la ubicación y formato de los bloques de Ad Sense. Leo hasta el horóscopo en Netvibes y me da una especie de desesperación cada vez que veo un texto sin hipervínculo porque quiero hacer clic hasta en el menú del chino al que le pido la comida al mediodía.
Lo bueno de esta explosión de novedades es que antes “el mundo era un pañuelo” y ahora mi mundo se está agrandando, un social big bang.
Una anécdota de ayer me hizo caer en la cuenta de esto. Una twitter friend, Marilink me comenta que quería responderle una pregunta a Jpdesantis pero que no la seguía. De curiosa que soy, me meto a ver el Twitter del pibe éste y me encuentro un link a un post suyo sobre Alfajores Capitán de Espacio y como toda quilmeña fanática enferma TUVE que dejarle un comentario. Menos de una hora después, todos agregados, comentados, amigados en Facebook y hasta la novia colombiana de Juan Pablo se sacó su propia cuenta de Twitter para seguir la jodita de sábado a la noche, desde varios países, continentes, aplicaciones y sistemas operativos.
I love being digital!

De no creer. Philips la caga

Lean este post de un twit-friend y de su increible historia con una grabadora de DVD Philips.

Grabadora de DVD out, un mes sin respuestas

Compacto Twitter, como se tuitea cuando uno no puede tuitear.

Toy a punto de tener una reunión. Estoy sola en la sala de reuniones. Noto que tengo jabón debajo de las uñas. Tengo miedo. Se me borró todo de la cabeza. Hace 1000 grados afuera y encima prendieron la calefacción. Un split frío-calor que me reseca la nariz y me pica. No sé si presentar el ppt desde la laptop es demasiado pretencioso. La carpeta impresa quedo medio fea. Las tarjetas personales mías son espantosas. Encima va a entrar y estoy escribiendo en 1 cuadernito escolar HORRIBLE. Menos 2.0 no hay nada. No se si colgarme a una red abierta de acá y que me caguen a pedos. O quedar como una confianzuda. La mesa esta debe valer 10000 dólares y yo vengo a pedirle menos. Menos que una mesa. Hay un cenicero, me fumaría todo Massalin Particulares. Espero que fume mucho y poder fumar mucho. Con este calor si fumo voy a estornudar y escupir todo. Tengo ganas de toquetear todos los adornos y boludeces de las repisas. Hay una tinta del Abasto Shopp colgada torcida. Si me paro a acomodarla seguro que entra justo. Por ahí el clavo esta medio salido y toco el cuadro y se cae a la mierda. Desde acá se ve el Ministerio de Guerra. Seguro que cuando me ponga a pasar esto no voy a entender mi letra. Encima llegué temprano, una amansadora super merecida. Tengo hambre quiero mi pote de Kero. Un té earl grey y mirar el prog de los gordos. No sé ni cuantos años tiene. Debe pensar que soy ingeniero y que vendo mat de construccion. O martillera y vendo terrenos. O peluquera, que se yo. Seguro que ni se imagina la que viene. No creo que se enoje pero por ahí se hincha las bolas. Es lunes. Es complicado tener una reunión un lunes. Me gustaría tener un socio con los huevos enormes que me acompañe. Si tuviera los huevos enormes no me necesitaría de socia. Acaba de entrar la secretaria. Me dijo que ya estaba subiendo. Si me tiro ahora por la ventana zafo. Ooops, oí el portero eléctrico de la recepción. Cagué, cierro el cuaderno. Sigo después.

El post Nº 10.000.000…

…que responde la tonta pregunta ¿Para qué sirve Twitter?.
Y en realidad, no sirve para nada. Como un destornillador.
Twitter es un destornillador. Si uno tiene algo que atornillar –o destornillar- un destornillador puede ser útil. Si uno tiene algo que comentar, Twitter puede ser útil.
Ahora, la diferencia entre “usar” y “aprovechar” reside en la creatividad del operador de la herramienta.
Si yo no tengo nada que atornillar, puedo usar el destornillador para abrir la lata de pintura y revolverla, sacar las basuritas de la guía de la persiana, aflojar la tapa del frasco nuevo de mermelada, limpiarme de la suela de los zapatos cuando piso caca en la calle, alcanzar un anillo que se me haya escapado a algún hueco incómodo, sacar el bollo de pelos del desagote de la bañera, arrancar la cubetera del freezer cuando esta como un témpano, etc. Hay muchos usos, limpios y sucios, para un destornillador cuando uno tiene una necesidad y un poco de astucia. Lo mismo pasa con Twitter.
Si no tengo nada que decir, puedo ponerme a leer los blogs de otros tuiteros, pasarle a mis followers links que me parecen interesantes, responder inquietudes de otros tuiteros, etc., eso en sus fórmulas directas. Pero, con medio huevo más, podemos utilizar Twitter para pedir información a otros, pedir trabajo a otros, ofrecer productos y servicios, crear imagen, promocionar blogs, conseguir novio/novia/novio/novia/novia/novia, etc.
Una de las cosas más saludables del recurso es el “ON/OFF” a los seguimientos. Por ejemplo, una empresa que postea ofertas de eletrodomésticos cada 2 minutos puede ser hartante la mayor parte del tiempo, pero muy útil si estoy tratando de comprarme una heladera. Y mucho más cómodo que llevar un destornillador en la cartera por si piso caca en la calle. En conclusión: Twitter Twitter es igual de útil pero más cómodo que un destornillador.
Después está el famoso riesgo para los niños. Me acuerdo cuando mi mamá me gritaba: -¡Nena dejá ese destornillador que te vas a sacar un ojo!- Y la verdad es que la intención de “proteger” a los niños de Twitter me suena tan pelotudo como esa afirmación de mi infancia. Ahora la frase sería algo así como -¡Nena dejá de twititar que te vas a volver idiota!- Y privar a las generaciones fresquitas de reflexiones de gente como Steve Jobs, Esteban Peicovich o Martín Varsavsky ; y que en cambio, sigan hablando como un Teletubbie hasta los 12 o que se sepan de memoria los diálogos de La Sirenita –porque les ponen los DVD de Disney para que no jodan-. ¿Quién se volverá más idiota?
Nadie está obligado a usar Twitter, ni un destornillador, ni el microondas, ni botas de lluvia. Pero convengamos, que hay muchas cosas que pueden hacer las cosas más fáciles, rápidas o prácticas, aunque decidamos no sacar provecho de ellas.

No se pierdan este otro post “Twitter” de Nanim, que casualmente me pasó un twitero cuando leyó el mío. IMPERDIBLE.