Archivos de la Palabra clave

Y seguimos discutiendo

-Bruuump, este pedo se va a oir hasta en Júpiter.
Los artistas confundirán emisión y creación. Irán por ahí chillando lo de “un nuevo medio” hasta que deje de darles pasta… Los filósofos hablarán y hablarán del rollo de los fines y de los medios, sin saber que emitir no puede ser nunca más que un medio para emitir más, como la Droga. Trate usted de utilizar la droga como medio para otra cosa… Algunos individuos con hábitos de control tipo “Coca-Cola y Aspirina” hablarán del perverso encanto de le emisión. Pero ninguno hablará mucho tiempo de nada. Al Emisor no le gusta la charla.

El almuerzo desnudo, William S. Burroughs. Trad: Martín Lendínez, Ed. Anagrama (1959)

ThE lOoP

Y ello hizo que me irritara, pero sobre todo conmigo mismo, como cuando te metes en una situación idiota y comprendes que es idiota, y quisieras salir de inmediato, porque sabes que, cuanto más insistas en afrontarla intentando dominarla, más idiota se volverá, arrastrándote a una idiotez sin salida.

Se está haciendo cada vez más tarde, Antonio Tabucchi. Trad.: Carlos Gumpert, Ed. Anagrama (2002)

Una vida interesante

Acabo de caer en la cuenta de que no tengo una vida interesante. No soy un personaje interesante. No me pasan cosas interesantes. No tengo aventuras interesantes.
O por lo menos, no son interesantes para la mayoría de las personas. Porque, amigos. la gente es más morbo que carne.
A esta altura de la soiree, creo que es conveniente haber sido gordita, feúcha, sufridita, discriminada, torturadita, con historias sexuales trágicas -o sexualidad dudosa-, amores chotos, problemas con las drogas, idiotez, alcoholismo, ser de una familia humilde -o millonaria con problemas de abandono emocional-, obligada a estudiar una carrera que no quería, malcriadita, desarraigada, de alguna minoría… bah… algo conflictivo, trágico…
Pero no.
Acá ando yo por la vida, con problemas comunes y nunca graves -¡si hasta mi mamá tuvo cáncer y se curó!-, derrochando una esplendidez que tiene mala prensa. Soportando la carga de naturalmente ser flaca, excepcionalmente inteligente, de haber estudiado lo que me ha dado la gran gana, haber tenido los mejores romances a los que una mujer puede aspirar, ser de una familia de clase media argentina (compuesta por ex pobres y ex millonarios en partes iguales), vivir en una casa con calandrias y una biblioteca enorme. No soy pedante porque he superado grandes conflictos gracias a mi fuerza de voluntad. Soy pedante porque ME LO MEREZCO.
El otro día twitteando (no me pidan explicaciones sobre lo que es twittear) sobre los blogs que se editan como libros, aclaraba que EsEvidente no puede ser transformado en libro porque no tiene una estructura, ni textos editables. Y ahora ADEMAS, caigo en la cuenta de que mi vida tampoco puede ser convertida en un libro porque tiene menos morbo que la Guía T -y mucha menos utilidad-.
Debería hacer terapia. Con un analista bien retorcido podría inventar alguna mierda; para cagarme bien la vida y convertirla en “interesante”.

Es Evidente ya fue

Es Evidente ya fue un cuaderno piojoso con notas. Ya fue un conjunto de posts en un foro desconocido. Ya fue una lista de distribución. Ya fue un sitio de chistes machistas en inglés. Ya fue un trabajo final para un postgrado. Ya fue un paper bastante largo de análisis de comunicación política. Ya fue una manera de desahogarme cada vez que me dejaba algún chongo. Ya fue la manera de calmarme porque extrañaba vivir en otra ciudad. Ya fue conversaciones a la madrugada con mis amigas.
Es Evidente ya fue una rata de laboratorio, escrita por un marine -Tailor-, dos publicitarios -Tiger y A. Luscious-, una productora -Titán-, una chica normal -Caro Yáñez- y una máquina de humo -Marina-.
Es Evidente ya fue relatado, escrito, reescrito, podado, mudado. Ya fue nota, thread, sitio, paper, diario íntimo, tesis, prueba, mail. Hasta que un día fue blog, y entonces fue escrito, reescrito, podado, mudado de nuevo.
Es Evidente es este blog, pero también es una trama invisible de muchas otras cosas. Es la sensación de “cuando dejes de buscarlo, va a aparecer”, y te das cuenta de que el encendedor siempre estuvo sobre la mesa pero no lo veías. Es Evidente es una parte del pensamiento de todos los seres humanos, aunque en su puta vida hayan leído Es Evidente. Es una frase que repetimos todos para remarcar que lo único evidente es la subjetividad del que habla.
Los textos y fotos de Es Evidente no son míos, me los va dictando lo que tengo alrededor, las charlas de bar, las conversaciones en el colectivo, los mails que recibo, las fotos que encuentro “producidas” cuando voy caminando por la calle.

¿Cuándo nació Es Evidente? Cuando aprendí a escribir, allá por 1979. En 1997 empezó a distribuirse en una lista de listserv, en 2000 fue un sitio en freeservers, en 2002 fue una-especie-de-blog no Blogger, en 2005 fue un Blogger con otro nombre y al año siguiente se llamó Es Evidente por primera vez. Recién en 2007 empecé a reconocer la autoría de los artículos con mi nombre real, pero soy la oculta escritora de los textos de varios PPT que hoy reciben muchas personas por mail como una gran novedad, diez años después :)

Amor o miedo

Y los hombres tienen menos cuidado en ofender a uno que se haga amar que a uno que se haga temer; porque el amor es un vínculo de gratitud que los hombres, perversos por naturaleza, rompen cada vez que pueden beneficiarse; pero el temor es miedo al castigo, y no se lo pierde nunca.

El Príncipe, Niccolò di Bernardo dei Machiavelli (Nicolás Maquiavelo). Trad.: Mario Alarcón, Ed. Longseller (2003)

Tapas de libros

Los libros de Management son para personas que no los necesitan o que nunca tendrán la oportunidad de aplicarlos. La base de todos es enunciar en las 10 primeras páginas lo que tratarán de defender complicadamente en las 490 restantes. Algunos, incluso, utilizan esas de páginas únicas de contenidos como inicio de cada uno de los 10 capítulos. La moda de estos libros es hacer uno que contradiga el best-seller anterior: si en el primero te decían que cuides tu queso, en el segundo te dirán por qué el queso no importa nada.

Los libros de autoayuda explican minuciosamente que no los necesitabas para nada PORQUE TODO ESTA EN TU INTERIOR.

Los libros de psicología se encargan de demostrar que la razón es lo único que NO NOS SEPARA de los otros animales del reino y que, a pesar de nuestros esfuerzos, somos la combinación perfecta entre un cerdo, un mono, un flamenco y un bacalao.

Los libros de derecho utilizan cientos de páginas para desarrollar casos como fórmulas matemáticas con base en la jurisprudencia y, los libros de matemática nos dicen que la solución de todos los problemas depende del nuestro punto de vista y del pensamiento lateral.

Los libros de arquitectura, arte, decoración, diseño son de imágenes porque sobreentienden que los compradores carecen de la capacidad de concentración en la lectura o del pensamiento abstracto.

Las biografías se ocupan de hacer mierda su objeto de análisis. Los más leídos son los que presentan a sus protagonistas como imbéciles, bestias desalmadas, putas o errores históricos.

Los libros de tecnología están editados para demostrar que la belleza no existe y que lo que parece sencillo e intuitivo es, en realidad, complicado, obtuso y que ya no va a servir cuando terminemos de leerlo.

Los libros de chistes duran una sola leída, pero la gente insiste en darlos como regalo.

Por todas estas cosas, hace años que sólo leo ficción.

(Gracias a Jorge Gobbi por esto que inspiró este post.)