Tag Archive for 'else'

Page 3 of 9

Momentos difíciles

  1. Cuando rompemos un par de panties, con las uñas, al subirlas.
  2. Cuando metemos la llave al revés en la cerradura, e insistimos en intentar abrirla.
  3. Cuando nos golpeamos la cabeza con la puerta abierta de la alacena.
  4. Cusndo vemps uqe tipeamps cualquir cosa y mandamos el mensaje sin mirar ANTES.
  5. Cuando bajamos/ alquilamos por segunda (o tercera, o cuarta, o…) vez la misma película.
  6. Cuando apretamos insistentemente un botón del control remoto EQUIVOCADO.
  7. Cuando le pifiamos al borde del escritorio y nos hacemos un espantoso moretón color berenjena en la pierna.
  8. Cuando usamos de mouse el celular y nos indignamos porque el cursor no se mueve.
  9. Cuando nos ponemos alguna prenda de vestir al revés, y nos lo hace notar el/la compañero/a más hot del trabajo.
  10. Cuando clickeamos el ULTIMO cuadradito equivocado en el Buscaminas.

Es muy difícil la vida de los torpes.

Preguntas para gentes con “capacidades especiales”

A mi me dijeron que los discapacitados son gente con capacidades especiales. Y a mi no me gusta ser irrespetuosa -como claramente se puede ver en todos mis posts-.
Estas son las preguntas que me surgen cuando me encuentro con algunas personas con capacidades diferentes (o in- como más te guste), pero que, a simple vista, parecería que tienen sus “capacidades mentales” en orden.

A los que cortan las empanadas a la mitad para comerlas.
¿Vos te creés que es un huevo de pascua y vas a encontrarle una sorpresa? ¿Por qué pensás que se cierran las empanadas si te las vas a comer abiertas? ¿No te parece que no vale la pena que me hagas lavar un tenedor -que ensuciaste para juntar el relleno que se te salió, por boludo- si te invité a comer EMPANADAS?

A las cajeras de los hipermercados
¿Tanto te cuesta que la cinta transportadora haga su trabajo y tenés que frenarla con un trapo o loquesea haciendo que tenga que arrastar como hace 20 años las cosas con la mano hasta la caja? ¿Pensás que estás haciéndome un favor al cobrarme la compra con tarjeta de crédito o débito? ¿Por qué carajo no pasás las cosas en el puto orden en que las puse y me mezclás lo frio con lo caliente con el insecticida con la manteca con el pan?

A las vendedoras de los locales de ropa
¿Vos pensás que no me doy cuenta de que por más que el pantalón sea de tiro bajo no pueden vérseme dos centímetros de la raya del culo cuando me lo pruebo? ¿Te parece que si me decís “se usa holgado” no voy a pensar que algo es dos talles más grandes que lo que necesito SI EN EL MANIQUÍ DE LA VIDRIERA ESTA AJUSTADO y a mi me queda como un camisón? ¿Realmente creés que confío en tu buen gusto o en tu criterio estético?

A los mozos de las cafeterías fashion
Si después de leer detenidamente la carta te pido un capuccino y una botella de agua mineral ¿Te parece necesario preguntarme si ADEMAS no quiero comer algo y empieces a recitarme de memoria todos los acompañamientos salados y dulces QUE ACABO DE LEER? ¿Oís cuando, durante todo el recitado, te repito unas 20 veces nograciasnadamás?

A los que dejan a sus hijos indiando entre la gente
¿No te enteraste que hay métodos anticonceptivos y en muchos lugares del mundo el aborto es legal? ¿En qué momento se te ocurrió que TUS HIJOS no rompen las pelotas? ¿Por qué suponés que yo NO voy a pegarle un sopapo si me jode? ¿Dónde está escrito que a un mocoso de mierda sus padres no pueden ponerle límites? ¿Vos pensás que “la educación” es solamente lo que se les enseña en los centros educativos?

A los que “revuelven” la bombilla en el mate
¿Extranás el joystick de la Commodore? ¿Pensás que el mate se aburre si lo dejás tranquilo? ¿Te molesta que la yerba dure más de tres cebadas y querés cagar el mate enseguida por alguna cuestión religiosa? ¿Tenés alguna experiencia traumática en tu pasado y odiás que todos tomemos un mate como la gente?

Estoy segura que Uds. también tienen una lista de preguntas a este tipo -u otros tipos que ya se me irán ocurriendo- de personajes NE-FAS-TOS con los que lidiamos cada día de nuestras vidas.

Es Evidente ya fue

Es Evidente ya fue un cuaderno piojoso con notas. Ya fue un conjunto de posts en un foro desconocido. Ya fue una lista de distribución. Ya fue un sitio de chistes machistas en inglés. Ya fue un trabajo final para un postgrado. Ya fue un paper bastante largo de análisis de comunicación política. Ya fue una manera de desahogarme cada vez que me dejaba algún chongo. Ya fue la manera de calmarme porque extrañaba vivir en otra ciudad. Ya fue conversaciones a la madrugada con mis amigas.
Es Evidente ya fue una rata de laboratorio, escrita por un marine -Tailor-, dos publicitarios -Tiger y A. Luscious-, una productora -Titán-, una chica normal -Caro Yáñez- y una máquina de humo -Marina-.
Es Evidente ya fue relatado, escrito, reescrito, podado, mudado. Ya fue nota, thread, sitio, paper, diario íntimo, tesis, prueba, mail. Hasta que un día fue blog, y entonces fue escrito, reescrito, podado, mudado de nuevo.
Es Evidente es este blog, pero también es una trama invisible de muchas otras cosas. Es la sensación de “cuando dejes de buscarlo, va a aparecer”, y te das cuenta de que el encendedor siempre estuvo sobre la mesa pero no lo veías. Es Evidente es una parte del pensamiento de todos los seres humanos, aunque en su puta vida hayan leído Es Evidente. Es una frase que repetimos todos para remarcar que lo único evidente es la subjetividad del que habla.
Los textos y fotos de Es Evidente no son míos, me los va dictando lo que tengo alrededor, las charlas de bar, las conversaciones en el colectivo, los mails que recibo, las fotos que encuentro “producidas” cuando voy caminando por la calle.

¿Cuándo nació Es Evidente? Cuando aprendí a escribir, allá por 1979. En 1997 empezó a distribuirse en una lista de listserv, en 2000 fue un sitio en freeservers, en 2002 fue una-especie-de-blog no Blogger, en 2005 fue un Blogger con otro nombre y al año siguiente se llamó Es Evidente por primera vez. Recién en 2007 empecé a reconocer la autoría de los artículos con mi nombre real, pero soy la oculta escritora de los textos de varios PPT que hoy reciben muchas personas por mail como una gran novedad, diez años después :)

El club de la pantufla

Tyler Durden: Primera regla del Club de la Pantufla: No hablarás del Club de la Pantufla…

John Gage: Ella es la mejor del Club de la Pantufla.
Shackleford: Seguro.
Diana Murphy: Me dijiste que nunca antes lo habías hecho ¿Cuántos miembros tiene ese Club?
John Gage: ¿En todo el mundo? Digamos que… unas dos docenas.

Si, señores. Yo tengo mi propio Club de la Pantufla. Es un tema que no debería tocar en un blog tan concurrido como este, pero -como es mio- digo lo que se me canta.
Hay mujeres que juntan las cartas de los novios, o los tickets del cine, o los sobrecitos de azúcar con frases, o las flores dentro de un libro. Pero yo junto pantuflas.
No es que me robe las pantuflas de los desafortunados sujetos que “intentaron” tener una relación sentimental conmigo, no señor… ME LAS REGALAN.
No he cruzado datos con mis amigas sobre la tasa de repetición de regalos, pero calculo que el tema flores/remerita/joya/portaligas debe ir encarando cómodo; en cambio a mi me regalan PANTUFLAS. Lo curioso del caso, es que no soy una persona que anda en pijamas por la casa -de hecho no tengo, ni siquiera, un jogging-, no ando descalza y no soy de las que se cambia la ropa cuando llega del trabajo: como salí me quedo todo el día.
En resumen: tengo muchos más pares de pantuflas de las que puede necesitar un ser humano en toda su puta vida, y ni hablar de los que puede necesitar un ser humano que no usa pantuflas.
A lo largo de mi vida sentimental, he tenido varios partenaires con pantuflismo y en distintos grados. Hubo el que me regaló TOOOOODA una línea de Caro Cuore -y cuando digo toda, es TODA- que incluía pantuflas; pero como esas pantuflas del juego mucho no le gustaban, me regaló OTRO PAR que también quedaba bien, ergo: 1 juego de ropainteriorpijamabata y 2 pares de pantuflas. También tuve un base-sin-aire que lo único que me regaló fue un par de pantuflas; y uno muy espléndido que cagó una serie impecable de regalos con el efecto pantufla, among others. Una frase aparte merece el que, mostrándome una pantufla de esas descartables de los telos, me dijo: “Cuando nos vayamos, te dejo que te lleves las tuyas”.
(En este momento se ahogaron de la risa o están pensando “¡Pobre mina!”… o ambas cosas.)
Estoy segura de que hay una fantástica explicación de este fenómeno, pero no creo que ninguno de mis ex affairs -que por supuesto leen este blog- vayan a responder, pero, tal vez, algún otro lector con pantuflismo pueda tirarme una punta. Como yo siempre me quedo petrificada ante el regalo, nunca pude pedir explicaciones.

(Tranquilo, chango/s. No te/los voy a deschabar porque no sos/son el único ;) )

Igualdad entre el hombre y la mujer

Los hombres pueden enamorarse perdidamente de una mujer aunque sea puta. Por más que sepan que es una relación que nunca va a ir a ningún lado, con una puta se divierten mucho más que con otras minas. Las putas son mucho más compañeras y comprensivas, mejor onda que las demás. Se dan cuenta de que con una puta comparten más cosas. Después de todo, quién mejor que una puta para saber lo que a un hombre le gusta.

Las mujeres pueden enamorarse perdidamente de un hombre aunque sea puto. Por más que sepan que es una relación que nunca va a ir a ningún lado, con un puto se divierten mucho más que con otros tipos. Los putos son mucho más compañeros y comprensivos, mejor onda que los demás. Se dan cuenta de que con un puto comparten más cosas. Después de todo, quién mejor que un puto para saber lo que a una mujer le gusta.

They are everywhere!

Empezaban a aparecer los modems de 56k. La mayoría de las computadoras no tenía Ethernet. Había una nave, la UESC Marathon que teníamos que liberar; y para eso hacíamos cualquier cosa.
Nunca fue demasiado fácil entrar a una red ajena -y no hablo de la pendejada de colgarte de la wifi del vecino-, sobre todo si para entrar tenías que llevar tu propia computadora de escritorio, tu propio monitor y tus propios transformadores especiales porque el jueguito corría sólo en TU computadora -y las laptop eran algo que sólo se veía en las películas-. Necesitabas la red, necesitabas jugadores, necesitabas el host y no necesitabas internet.
No era fácil conseguir el juego porque acá no se vendía, acá no se descargaba nada y no existía Google. No tenías Wii motes, ni Controllers, ni joysticks, ni una goma más que todos los botones del teclado y tus diez dedos, que tenías que usar juntos si no querías que te destrozaran los S’pht.
Hubo algo antes que el Halo: un grupo de gente que hacía cosas que no aparecen en las revistas, ni el la tele, ni en los blogs. Hace unos años, se jugaba en serio.

Refranes y frases hechas, bien

En español -y de acuerdo a las regiones en que se habla- hay muchos refranes y frases hechas que son una verdadera idiotez. En mis noches de insomnio, he pensado versiones mejoradas para algunas:

Síndrome de Estocolmo

Los seres humanos desarrollamos diferentes patologías psicológicas en función de la capacidad que tenemos de desarrollarlas. Aunque tengamos la firme voluntad de ser unos desquiciados, hay ciertas estructuras necesarias para que lo logremos. El famoso “no es adicto el que quiere, si no el que puede”; y eso se cumple maomeno para cualquier chifle.
En la pareja o el matrimonio, las libertades individuales son suprimidas con el objeto de exigir una contraprestación: llámense dinero, hijos, status social, casa, cosas; lo que establece que estamos a un pucho de la definición de secuestro. La capacidad de uno -o ambos- de los integrantes de la pareja de desarrollar una identificación con la persona que los priva de la libertad (libertad para la RAE: “1-Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. 4-Falta de sujeción y subordinación”) al punto de acabar ayudándolo a alcanzar sus fines, es la clave de la pareja exitosa.
Acá es cuando nos metemos en el terreno de “No es cierto. Yo estoy casado/a y hago lo que me da la gana”, pero no es más que una leyenda urbana (o rural, o espacial, o de la región que más te guste). Porque si tu pareja te deja hacer “lo que se te da la gana” es que A. le importás un huevo o B. en algún momento va a cobrártela -o está cobrándotela ya-.
Yo soy una especie de códex de patologías psicológicas pero -aún con mucho esfuerzo y dedicación por años- no he logrado desarrollar esta patología tan importante para la conservación de la especie. Y, los que somos así, vamos recorriendo el mundo, fracasando una y otra vez como parejas, en tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma, la razón y los sentimientos.

Mi chica de humo

Como casi todo en este mundo, las mujeres se pueden dividir en dos tipos:

1. la que piensa que va a poder sobrellevar la situación,
2. la que piensa que “soldado que huye, sirve para otra guerra”.

Pertenecen al tipo 1 las que, enfrentadas a una situación dudosa con un Ser Humano Macho -dudosa, las pelotas, el pibe quería una sola cosa y estaba ya bastante claro-, piensan que van a someterlo con sus I-RRE-SIS-TI-BLES encantos sexuales (pavada importante, si las hay) o que, en realidad, es una “buena onda” del chaboncete pero de C…r ni hablar. El resultado de tan valiente actitud suele ser una horrorosa mancha en el legajo íntimo de la susodicha -con llanto y arrepentimiento incluido- o una horrorosa mancha en el legajo íntimo -con actitud de “yo me las sé mil y no importa nada-.

Al segundo tipo pertenecen las escapistas profesionales. El tipo 2 alcanza su auge en la primera mitad de la veintena, cuando son una mezcla de Lolita con un Teletubbie, y es más fácil que patinen en el barro por cualquier galán de 1/4 de pelo que se hace el amoroso. Soldado que huye [ ] suele encontrarse, sin más preámbulos que unos besos en el boliche, a punto de irse o dentro del auto o en la propia casa del pirata del momento, cuando le cae la ficha de que está por cagarla feo. Ahí es cuando hace gala del más desarrollado sentido de la supervivencia social y huye de una manera tan poco leal que deja al sujeto con tremendas ganas de asesinarla y una necesidad imperiosa de auto-abastecerse de cariño.

Y los hombres, queridos amigos, que digan que nunca se cruzaron con una chica de humo MIENTEN. Porque hay más mujeres emprendedoras -emprenden la retirada- que laburantes, y eso se ve en todos lados.

Relanzamiento

Ya sé que hoy no es el aniversario de este blog, ni año nuevo, ni nada, pero considerando que empiezo mi último año de soltera (arre, que todos sabemos que después de los 34 empieza la “solteronía”) he decidido hacer ciertos cambios en la temática de mi bloh (si, lo escribí con H final para hacerme la loca).
Viendo los abundantes casos de blogs-de-minas-que-son-exitosos voy a colgarme de la maroma y hacer AL FIN lo que todos están esperando de una mina.

  • Voy a empezar a usar la palabra “orgasmo” y dejar de usar la palabra “coger”.
  • Voy a hablar de lo mal que me orgasmo va con los tipos y de lo mucho que me cuesta conseguir un novio.
  • Voy a hablar bien de las mujeres y de los esfuerzos que hacen para que las quieran orgasmo.
  • Voy a contar lo mal que me llevo con mi mamá y lo difícil orgasmo que es lidiar con mis hijos.
  • Voy a hablar de moda y tecnología orgasmo como si supiera o tuviera, aunque sea, la más mínima autoridad en la materia.
  • Voy a contar las salidas con mis amigas orgasmo y lo muchísimo que me divierto correteando chongos.
  • Voy a parar de usar orgasmo la palabra “chongo”.
  • Voy a hacer reseñas de orgasmo películas románticas usando a destajo palabras como “amor”, “feliz”, “vida”, “llorar” y “futuro”.
  • Voy a publicar fotos mías orgasmo haciendo cosas re divertidas como apoyarme en diversas barandas con el sol de fondo.
  • Voy a hacer insights sobre lo confundida que estoy y lo complicado orgasmo que es ser yo misma.

Además tengo en draft varios post con la temática: Salí de la peluquería con mi nuevo peinado a la moda, Los distintos tipos de depilación, La ropita que me compré en la última liquidación, Creo que estoy enamorada y esta vez es distinto, Cómo llevarse bien con las cuñadas y las suegras, Cocinarle rico y fácil a tu hombre, Las últimas tendencias en la web 2.0, Amo a Jorge Drexler, Aston Kutcher: bombón a toda hora, etc.

Y como dijo mi amiga y líder espiritual…
Hay dos caminos: la lobotomía o la lobotomía

Placeres idiotas

  • Borrar la capeta de spam sin chequear que hay dentro.
  • Hablar por Skype, con la laptop debajo del brazo y caminando como si fuera un teléfono inalámbrico.
  • Pagar el boleto de colectivo con todas monedas de 5 centavos.
  • Usar botas Pampero de lluvia y caminar por los charcos.
  • Hacer ruido con el sorbete cuando se acaba la gaseosa de Mc Donald’s y que se den vuelta todos a mirar quien es la bestia.
  • Permanecer sobrio en una fiesta en que están todos borrachos, pero actuar IGUAL como un mono en anfetaminas.
  • Rechazar una invitación de Facebook.
  • Hacer un-follow en Twitter.
  • Tirar el resumen de la tarjeta de crédito sin, siquiera, abrir el sobre.
  • Cenar una lata de atún en aceite de oliva -directo de la lata- con aceitunas y cerveza, mirando una película de artes marciales.
  • Jugar como un poseso torneítos de Gálaga, HOY.
  • Hacer el crucigrama de un diario ajeno.
  • Pelar los blisters de aspirinas.
  • Comer las miguitas de pan del mantel cuando nadie está mirando o comer sólo la miga del pan y dejarlo con un hueco.
  • Ir al cine en un horario en que estás solo en toda la sala.

Normal, común y ordinario

En principio estos tres término significan lo mismo… PERO NO E LO MESMO. Y siguiendo con la teoría antifeminista de que los hombres NO SON IGUALES a las mujeres, paso a explicar.

    Una mina NORMAL es perfecta. Vamos, que todos quieren una mina normal, porque saben que no existe la mujer normal, sobre todo dentro de parámetros masculinos.
    Una mina COMUN está “dable”, lo que quiere decir que probablemente la llamen y le hagan un favor y, con un poco de suerte, hasta se pongan de novios.
    Una mina ORDINARIA es una atorranta, así que seguramente la llamen porque tienen ganas de que ella les haga algunos favores. Eso si, nunca la exhibirán publicamente.
    Un tipo NORMAL está en llamas, pero da una vergüenza de padre y señor mío admitirlo, entonces a desmerecerlo un poco previendo que no las va a llamar o que nunca va a darles bola.
    Un tipo COMUN es pobre. Las mujeres piensan que lo común es que les dé bola un tipo que nunca va a sacar la cabeza del agujero.
    Un tipo ORDINARIO es un amarrete. La manifestación más acabada de La Ordinariez para una mujer es que el sujeto no esté dispuesto a caer en la bancarrota por ellas. Este sujeto, en general, tiene dinero y rehúsa gastarlo en/con ellas, es una elección (no olvidemos que para pobre está el COMUN).

Un traje NORMAL es gris medio, un vestido NORMAL es a la moda.
Un traje COMUN es azul, un vestido COMUN es negro.
Un traje ORDINARIO es negro y de mala tela, un vestido ORDINARIO es uno o dos talles más chicos que lo apropiado.

Entonces es muy lógico que, según lo que nos toque, pongamos una sonrisa NORMAL, mostremos una indiferencia COMUN o una ORDINARIA cara de culo.