Archive for the 'Todo lo demás' Category

Saludos a los que me conocen

Hace mucho que no escribo en el blog -fuera de acá escribo mucho, igual que siempre- y se me ocurrió que nunca hice ninguno de esos “post ladri” con los “Post más leídos de XXXX año” o “Mis posts más personales” o cualquiera de esos filtros pelotudos para pasar una colección de links.

Han habido textos muy populares pero no necesariamente son los que a mi más me gustan, entonces hice esta lista de algunos que he disfrutado escribir y que tienen unos comentarios para partirse de risa. Si no te vas a leer todo el blog -decisión por demás sana, la tuya- te recomiendo que leas sólo estos:

En el fondo hay más lugar
Demasiado Tarde
Momentos difíciles
Preguntas
Es Evidente ya fue
El Club de la Pantufla
Igualdad entre el hombre y la mujer
Síndrome de Estocolmo
Placeres idiotas
Cómo armar un blog
En cámara lenta/
Busco suegra
Photoshop avanzado
A Kid
Caja de tomate
¿Un nerd o un geek?
Cosas que los hombres deberían saber
Conocimiento inútil
Cosas de chicas
Todos a la fiambrería
Suburbia
Qué quieren las mujeres
Frases incompletas
Cadena de cagadas
Compacto twitter
¿Quién te dijo eso?
Pronóstico reservado
Semasiología 1
Al César lo que es del César
Tres veces más para arrepentirme
Joie de vivre

El problema con un blog tan “ecléctico” como esevi, es que no hay una temática muy definida y, para mayor cagada, los títulos sólo se relacionan de una manera retorcidísima con el contenido.

Y bueh…

Tres veces más para arrepentirme

Puede sonarte extraño. Nunca te dije nada de esto. Ni te presté demasiada atención, ni te di mucha bola. Pero ahí esta el tema…
Como te miraba los brazos cada vez que nos encontrábamos en alguno de estos estúpidos eventos de internet. Si, me parecen todos estúpidos.
Las ganas desesperadas de agarrarte de la nuca y besarte. De que me abraces y me hagas daño con esos brazos.
Y ahora no entendés nada de este mail que acaba de llegar a tu casilla. Y chequeas la dirección de quien lo envía. Y el encabezado completo ¿no? Pues si, soy yo. La más inesperada. La que te daba un 15% de bola y vivía sacándose fotos con otros…
Tengo ganas de redibujarte ESE tatuaje largo con la lengua, que me hables en klingon mientras me hacés una trenza y te quejás de tu ex.
Hay algo masculino que no tiene nadie de este ambiente mediocre que nos une. Pero te pido por favor que no le digas nada a nadie. Antes de que me prenda fuego pensado en vos.
En unos días seguramente nos encontremos de nuevo y los dos vamos a desear que no haya escrito este mail, que no lo haya enviado y, lo que es peor, que lo haya publicado en esevidente. Disculpame, son cosas de la edad.

Este no es un blog abandonado

Ya sé que hace mucho que no publico nada. Ya sé que debería haber hecho el resumen de WordCamp. Es evidente.
Estaba esperando para publicar que, con el lanzamiento de la nueva versión de WordPress, presentaba el nuevo diseño de Esevi.
Bueno, no pasó ninguna de las dos cosas: ni nuevo diseño, ni Crazy Horse (ni Funny Mortadela). Pero ya va a pasar. Por ahora tampoco escribí nada de lo que me sienta demasiado orgullosa, así que ni merece que tengan que leer alguna poquería aún peor de lo que están habituados a leer acá.

Los blogs han muerto, pero este sigue vivo. Siempre fue medio atrasado para todo. Y, bueh…

Es Evidente ya fue

Es Evidente ya fue un cuaderno piojoso con notas. Ya fue un conjunto de posts en un foro desconocido. Ya fue una lista de distribución. Ya fue un sitio de chistes machistas en inglés. Ya fue un trabajo final para un postgrado. Ya fue un paper bastante largo de análisis de comunicación política. Ya fue una manera de desahogarme cada vez que me dejaba algún chongo. Ya fue la manera de calmarme porque extrañaba vivir en otra ciudad. Ya fue conversaciones a la madrugada con mis amigas.
Es Evidente ya fue una rata de laboratorio, escrita por un marine -Tailor-, dos publicitarios -Tiger y A. Luscious-, una productora -Titán-, una chica normal -Caro Yáñez- y una máquina de humo -Marina-.
Es Evidente ya fue relatado, escrito, reescrito, podado, mudado. Ya fue nota, thread, sitio, paper, diario íntimo, tesis, prueba, mail. Hasta que un día fue blog, y entonces fue escrito, reescrito, podado, mudado de nuevo.
Es Evidente es este blog, pero también es una trama invisible de muchas otras cosas. Es la sensación de “cuando dejes de buscarlo, va a aparecer”, y te das cuenta de que el encendedor siempre estuvo sobre la mesa pero no lo veías. Es Evidente es una parte del pensamiento de todos los seres humanos, aunque en su puta vida hayan leído Es Evidente. Es una frase que repetimos todos para remarcar que lo único evidente es la subjetividad del que habla.
Los textos y fotos de Es Evidente no son míos, me los va dictando lo que tengo alrededor, las charlas de bar, las conversaciones en el colectivo, los mails que recibo, las fotos que encuentro “producidas” cuando voy caminando por la calle.

¿Cuándo nació Es Evidente? Cuando aprendí a escribir, allá por 1979. En 1997 empezó a distribuirse en una lista de listserv, en 2000 fue un sitio en freeservers, en 2002 fue una-especie-de-blog no Blogger, en 2005 fue un Blogger con otro nombre y al año siguiente se llamó Es Evidente por primera vez. Recién en 2007 empecé a reconocer la autoría de los artículos con mi nombre real, pero soy la oculta escritora de los textos de varios PPT que hoy reciben muchas personas por mail como una gran novedad, diez años después :)

El club de la pantufla

Tyler Durden: Primera regla del Club de la Pantufla: No hablarás del Club de la Pantufla…

John Gage: Ella es la mejor del Club de la Pantufla.
Shackleford: Seguro.
Diana Murphy: Me dijiste que nunca antes lo habías hecho ¿Cuántos miembros tiene ese Club?
John Gage: ¿En todo el mundo? Digamos que… unas dos docenas.

Si, señores. Yo tengo mi propio Club de la Pantufla. Es un tema que no debería tocar en un blog tan concurrido como este, pero -como es mio- digo lo que se me canta.
Hay mujeres que juntan las cartas de los novios, o los tickets del cine, o los sobrecitos de azúcar con frases, o las flores dentro de un libro. Pero yo junto pantuflas.
No es que me robe las pantuflas de los desafortunados sujetos que “intentaron” tener una relación sentimental conmigo, no señor… ME LAS REGALAN.
No he cruzado datos con mis amigas sobre la tasa de repetición de regalos, pero calculo que el tema flores/remerita/joya/portaligas debe ir encarando cómodo; en cambio a mi me regalan PANTUFLAS. Lo curioso del caso, es que no soy una persona que anda en pijamas por la casa -de hecho no tengo, ni siquiera, un jogging-, no ando descalza y no soy de las que se cambia la ropa cuando llega del trabajo: como salí me quedo todo el día.
En resumen: tengo muchos más pares de pantuflas de las que puede necesitar un ser humano en toda su puta vida, y ni hablar de los que puede necesitar un ser humano que no usa pantuflas.
A lo largo de mi vida sentimental, he tenido varios partenaires con pantuflismo y en distintos grados. Hubo el que me regaló TOOOOODA una línea de Caro Cuore -y cuando digo toda, es TODA- que incluía pantuflas; pero como esas pantuflas del juego mucho no le gustaban, me regaló OTRO PAR que también quedaba bien, ergo: 1 juego de ropainteriorpijamabata y 2 pares de pantuflas. También tuve un base-sin-aire que lo único que me regaló fue un par de pantuflas; y uno muy espléndido que cagó una serie impecable de regalos con el efecto pantufla, among others. Una frase aparte merece el que, mostrándome una pantufla de esas descartables de los telos, me dijo: “Cuando nos vayamos, te dejo que te lleves las tuyas”.
(En este momento se ahogaron de la risa o están pensando “¡Pobre mina!”… o ambas cosas.)
Estoy segura de que hay una fantástica explicación de este fenómeno, pero no creo que ninguno de mis ex affairs -que por supuesto leen este blog- vayan a responder, pero, tal vez, algún otro lector con pantuflismo pueda tirarme una punta. Como yo siempre me quedo petrificada ante el regalo, nunca pude pedir explicaciones.

(Tranquilo, chango/s. No te/los voy a deschabar porque no sos/son el único ;) )

No Somos Nada

Cuando tenía la edad de estos salames que ahora se agrupan en “tribus” también había “grupos”. La adolescencia es esa edad espantosa en la que los seres humanos no pertenecemos a nada, y ese afán de pertenecer nos hace cometer idioteces a granel.
Las idioteces que se han puesto de moda en estos días están asociadas al uso de la tecnología: “la internet”, las computadoras, las camaritas digitales, los celulares, etc.; y se encarnan en estas “tribus junior” de bloggers, flogger, glams, chetos y las “tribus senior” de tecnología y la gran puta que los parió.
A long, long time ago in a galaxy far away, teníamos el grupito de los deportistas -encabezado por “los rugbiers” que eSSSplotaron en los 90-, los músicos -con los instrumentos electrónicos que tocaban casi solos-, los con-chetos -que pudientes hubo siempre-, los nerds -gracias a los cuales los masomenos vivos pasábamos los exámenes-, los grasas -que clase media deteriorada también había-, los lindos y los tímidos -porque feos son el 90% de los adolescentes y no merecen un grupo especial-.
En esa maroma de grupos, había otro -al que yo muy orgullosa pertenecía- que eramos los que No Somos Nada. Nada en particular con qué destacarnos, más que ser lo que SIEMPRE la pasaban bien. Asistentes a los eventos deportivos munidos de una cerveza, cantantes o RRPP de bandas, sobornados por los “pudientes” para hacerlos populares, escapándos de las clases aunque sea para ir a las Olimpíadas Matemáticas -y ganadores, cagándo a la elite de los nerds-, aprendiendo a manejar en los autos de los grasas, noviando con los lindos y bancando a muerte a los tímidos que sostenían nuestra religión del bon vivre.
Ese espíritu no-deportivo, no-artístico, no-económico, no-intelectual, no-precario, no-estético y no-psicológico, sigue vivo en algunos -otros sucumbieron a la necesidad pedorra de que le den una palmadita sus “pares”-, y muchos leen este blog.
Mi propuesta es armar y defender este estilo de vida de Pelotudos Que No Somos Nada -a ver si Feinmann ahora también se me cuelga de las tetas como con lo de que cualquier pelotudo tiene un blog, con un año de retraso-. Me di cuenta de que No Soy Blogger era un poco restrictivo, porque No Soy Flogger, No Soy Glam, No Soy Emprendedora, No Soy Cheta, No Soy Periodista, No Soy 2.0, No Soy PR, No Soy SEO, No Soy… un montón de cosas que ahora están (ah)rre de moda, pero SIEMPRE la paso bien -y es mucho más de lo que los miembros de estas tribus pueden decir de ellos mismos-.
No Somos Nada es una idea. Creo que tendría que escribir el Manifiesto. ¿Ayudas?

Me contaron que en el reino del revés…

Dios no quiera que tengas que hacer un trabajo para el exterior. Y si es así -porque, entre otras cosas, en el exterior SI te contratan mientras que en Argentina NO-, Dios no quiera que tengas que recibir tu pago con transferencia interbancaria como si estuvieras en un país civilizado.
¿Por qué es tan difícil ingresar plata al país de manera legal? Ahora estoy entendiendo lo de la valija de Antonini Wilson, pobre hombre. Claro, estábamos necesitando fondos para la campaña y, la verdad, tratar de entrarla de manera legal es peor que un cáncer. Diga que los simples mortales no contamos con esas facilidades de pagar un avión privado, porque si no hasta yo lo hubiera hecho.
Eso sí, la empleada que trabaja en una casa va, muy pancha, a una oficina de Western Union y manda todo lo que gana sin mayores problemas a cualquier lado; sin que nadie le pida más que un documento -que ni siquiera tienen que ser nacional, cualquier chorizada sirve a los efectos de “demostrar identidad”-.
Ahora, si vos, tremendo pelotudo -con o sin blog- tenés necesidad de que te paguen y tenés la peregrina idea de traer dinero “importado” para gastarla en tu “suelo patrio” pagando como un marmota tu 21% de IVA -o hasta 27% para algunos rubros- cada vez que abrís la billetera, sos poco menos que un delincuente. ¿O alguien piensa que están girándome dinero por un trabajo especializado que hice para comprarme paco en una plaza y evadir impuestos? ¿O pensarán que por el tráfico de estupefacientes los dealers de Irlanda mandan la plata con un giro bancario? Me cago en la puta madre.
En resumen, te conviene ser planchadora en una casa de familia a ser Ingeniero para Google, y en ninguno de los dos casos el ingreso por el trabajo se gasta en Argentina.
Y te castigan por hacer las cosas “en blanco” en un país que está hecho para “lo’ negro’”.
(Como si toda esta joda no fuera suficiente como para que me salten las térmicas, Adwords me toma el pelo con las “propagandas” que me salieron al costado del mail del banco).

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Escupí la pepa

Esta película está basada en hechos reales, algunos nombres de personajes involucrados han sido omitidos para la protección de su famosa identidad 2.0

Cosas ridículas que pasan cuando la gente se automedica con productos veterinarios:

Un 2.0 Star ofreció comprarme Es Evidente para que yo escriba con más frecuencia y ganar plata. Hasta ahí venía bien, pero el argumento de convencimiento fue “imaginate que yo tengo varias empresas que ya son clientes, podemos hacer alguna mención en tus posts, así como si fuera natural, como si tuviera que ver, ni se nota. Además nadie sospecharía que EsEvidente está sponsoreado. Todos lo hacen, que… vos… ¿no querés ser blogger?”.

Otro talento me ofreció armar un blog para competirle a… ¡¡¡¡¡BESTIARIA!!!!!! Justo, igualito, tal-cual. Ese me parece que nunca leyó ni este blog, ni el de Bestiaria. Por Dios, que estoy más cerca del detrás de escena de South Park que de una chica Almodóvar.

Una más: otro me llamó POR TELÉFONO -ojo, nada de mails para que no lo reenvíe, obvio- para que escriba como si fuera otra persona, en su blog. Digamos que para ser ghost-writer de ghost-writer famoso. A todo esto, el ghost-writer famoso le dió mi nombre porque le dijo que YO (justo) era la única persona “que podía ser ghost-writer de él” WTF?

Un famoso emprendedor -de esos que creen que le inventaron el carozo a la banana- me dijo: “Te pago el doble de lo que te paga XX para escribir Es Evidente, pero cerrálo y empezá a escribir lo mismo en mi red de blogs”. Todavía estoy preguntándome de donde sacó que Esevidente estaba bancado por alguien más que yo, ¡¡¡o mucho menos que XX ponía plata!!!

Agradezco enormemente que piensen que hay algo atrás de Esevi y que me tengan tanta fe como para pensar que esto es un negocio. Como diría The Mask: “You love me. You really, really love me!”

Inmunidad diplomática

La gente se preocupa demasiado por tener muchos lectores en su blog, pero la parte buena de tener pocos -como Esevi- es que uno puede decir la mayor cantidad de atrocidades que le vengan en gana, sin tener que preocuparse por quién lo leerá.
Ya me han hecho varias advertencias al respecto de mi des-respeto hacia lo íconos blogueriles o emprendedoriles, pero la verdad es que no me importa un rábano ¡PORQUE NO ME LEEN!
Ese anonimato me da una ventaja comparativa con blogs super leídos, que tienen que cuidarse el culito cada vez que van a dar una opinión y se preocupan tanto por no deschabar a nadie que tienden a hacer artículos tan sosos como una galleta marinera sin sal y apta para celíacos. ¡Y hasta se ponen de acuerdo para hacer mierda a alguien o algo! como para pseudo-agitar el avispero every now and then.
No se mojan las patas más que para recomendar los libros de O’Reilly, Drucker o Katzenbach, andan como marmotas atrás del último chiche de Apple -que seguro que Stevie está esperando que le digan que está bueno, ¿no?- o explicando lo maravillosa que es su vida desde que tienen la Blackberry -claro, RIM se inspiró en ellos para crear el servicio-.
Palabras más, palabras menos, ningún blogger puede hacer alguna diferencia. El muy leído porque vive con los pañales puestos y el poco leído, porque le habla al calefón. La desventaja del blog popular que no puede decir nada -o que se hace el transgresor diciendo “nadeces”- es que, casualmente porque se come sus propios pensamientos, nunca podrá generar EL EFECTO MARIPOSA ;) que armamos los pelotudos con un blog.

They are everywhere!

Empezaban a aparecer los modems de 56k. La mayoría de las computadoras no tenía Ethernet. Había una nave, la UESC Marathon que teníamos que liberar; y para eso hacíamos cualquier cosa.
Nunca fue demasiado fácil entrar a una red ajena -y no hablo de la pendejada de colgarte de la wifi del vecino-, sobre todo si para entrar tenías que llevar tu propia computadora de escritorio, tu propio monitor y tus propios transformadores especiales porque el jueguito corría sólo en TU computadora -y las laptop eran algo que sólo se veía en las películas-. Necesitabas la red, necesitabas jugadores, necesitabas el host y no necesitabas internet.
No era fácil conseguir el juego porque acá no se vendía, acá no se descargaba nada y no existía Google. No tenías Wii motes, ni Controllers, ni joysticks, ni una goma más que todos los botones del teclado y tus diez dedos, que tenías que usar juntos si no querías que te destrozaran los S’pht.
Hubo algo antes que el Halo: un grupo de gente que hacía cosas que no aparecen en las revistas, ni el la tele, ni en los blogs. Hace unos años, se jugaba en serio.

Refranes y frases hechas, bien

En español -y de acuerdo a las regiones en que se habla- hay muchos refranes y frases hechas que son una verdadera idiotez. En mis noches de insomnio, he pensado versiones mejoradas para algunas:

Síndrome de Estocolmo

Los seres humanos desarrollamos diferentes patologías psicológicas en función de la capacidad que tenemos de desarrollarlas. Aunque tengamos la firme voluntad de ser unos desquiciados, hay ciertas estructuras necesarias para que lo logremos. El famoso “no es adicto el que quiere, si no el que puede”; y eso se cumple maomeno para cualquier chifle.
En la pareja o el matrimonio, las libertades individuales son suprimidas con el objeto de exigir una contraprestación: llámense dinero, hijos, status social, casa, cosas; lo que establece que estamos a un pucho de la definición de secuestro. La capacidad de uno -o ambos- de los integrantes de la pareja de desarrollar una identificación con la persona que los priva de la libertad (libertad para la RAE: “1-Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. 4-Falta de sujeción y subordinación”) al punto de acabar ayudándolo a alcanzar sus fines, es la clave de la pareja exitosa.
Acá es cuando nos metemos en el terreno de “No es cierto. Yo estoy casado/a y hago lo que me da la gana”, pero no es más que una leyenda urbana (o rural, o espacial, o de la región que más te guste). Porque si tu pareja te deja hacer “lo que se te da la gana” es que A. le importás un huevo o B. en algún momento va a cobrártela -o está cobrándotela ya-.
Yo soy una especie de códex de patologías psicológicas pero -aún con mucho esfuerzo y dedicación por años- no he logrado desarrollar esta patología tan importante para la conservación de la especie. Y, los que somos así, vamos recorriendo el mundo, fracasando una y otra vez como parejas, en tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma, la razón y los sentimientos.