Monthly Archive for January, 2010

Saludos a los que me conocen

Hace mucho que no escribo en el blog -fuera de acá escribo mucho, igual que siempre- y se me ocurrió que nunca hice ninguno de esos “post ladri” con los “Post más leídos de XXXX año” o “Mis posts más personales” o cualquiera de esos filtros pelotudos para pasar una colección de links.

Han habido textos muy populares pero no necesariamente son los que a mi más me gustan, entonces hice esta lista de algunos que he disfrutado escribir y que tienen unos comentarios para partirse de risa. Si no te vas a leer todo el blog -decisión por demás sana, la tuya- te recomiendo que leas sólo estos:

En el fondo hay más lugar
Demasiado Tarde
Momentos difíciles
Preguntas
Es Evidente ya fue
El Club de la Pantufla
Igualdad entre el hombre y la mujer
Síndrome de Estocolmo
Placeres idiotas
Cómo armar un blog
En cámara lenta/
Busco suegra
Photoshop avanzado
A Kid
Caja de tomate
¿Un nerd o un geek?
Cosas que los hombres deberían saber
Conocimiento inútil
Cosas de chicas
Todos a la fiambrería
Suburbia
Qué quieren las mujeres
Frases incompletas
Cadena de cagadas
Compacto twitter
¿Quién te dijo eso?
Pronóstico reservado
Semasiología 1
Al César lo que es del César
Tres veces más para arrepentirme
Joie de vivre

El problema con un blog tan “ecléctico” como esevi, es que no hay una temática muy definida y, para mayor cagada, los títulos sólo se relacionan de una manera retorcidísima con el contenido.

Y bueh…

El tiempo ganado

La mañana rasguñaba las persianas y me ardían los ojos por el maquillaje corrido.
Siento una molestia en las costillas y me doy cuenta de que no me saqué el corpiño, sigo con la misma remera de anoche…
Tengo un brazo dormido por la posición ridícula en que me desperté. Oigo pájaros y otro ruido que no puedo indentificar de fondo. Percibo alguna precariedad en lo que logro razonar -pero debe ser que estoy un poco dormida todavía-.
-Cuando me levante, tengo que arregar esa persiana de mierda, que entra demasiada luz- pienso…
Las sábanas hicieron bolitas. Ese es el problema de comprar sábanas con mucho poliéster… no aprendo más… Tengo que levantarme y sacarme el maquillaje y el corpiño, eso ya mismo.
¡Qué buena la descripción de la “despertada” que hizo Marcel Proust en En busca del tiempo perdido! Es tal cual, como ahora. Deben ser las 5 de la mañana, no hay mucha luz… o está nublado, porque sino entraría más luz por esa persiana de mierda.
A mi me gustaría escribir bien pero ya me había dicho mi profesora de Lengua y Literatura que se me mezclan los tiempos y las personas, que tengo que prestar atención a lo que escribo. Por suerte no estoy escribiendo ésto, menos mal. Te dije que prestaras atención.
Ya iba siendo hora de levantarme, pero no me levantaba. Depués de todo eran las 5 de la mañana o estaba nublado. No importaba si nadie iba a llamarme. Yo no le importo a nadie a esta hora, ni a ninguna otra. Me duele un poco el pecho, me parece que más que el corpiño es un poco de angustia. Cuando se me despierte el brazo me fijo si puedo desabrocharlo, aunque sea. Tengo un poco de ganas de llorar, espero que se me pase cuando me despabile.
Voy a dormirme una siestita, quiero que se me pase.
Estaba dormida, no sé que me pasó. Me pican un poco los ojos, voy a fijarme la hora en el despertador, pero deben ser las 5 de la mañana… o menos porque está oscuro todavía.
-Despertate- dije para adentro.
Sonó el despertador y no abrí los ojos. No necesitaba saber la hora -siempre suena a las 7 y media- pero me costó ubicarme en qué dia era. Martes, era martes.
Me acordé de un sueño extraño que había tenido. Soñé que me despertaba. Soñé que no me despertaba hace 18 años. Fue raro, me sentí como el culo… por ponerlo sencillo…