Archivo mensual de June, 2009

La isla de la fantasía

Como cuando ves una película y te creés el personaje. Y a la noche soñás que sos un extraterrestre que dejaron de bebé en un canasto en la casa de tus viejos, y ellos no te dijeron nada. Que por eso sos “raro”. O que tenés superpoderes. O que en cualquier momento cobrás una herencia de un familiar que no sabías que tenías. Y la lista de pavadas sigue… y dura hasta que ver otra serie u otra película.
O un libro. De esos en los que la trama te atrapa y te gustaría meterte y salvar al personaje. O de esos personajes que te enamorás, y empezás a encontrar parecidos a ex-parejas -pero un poco mejores, claro-… y dura hasta que te recomiendan otro libro, porque ese terminó.
Pero con los blogs es distinto. Los blogs no terminan (bueno, olvidémonos de esos blogs que nacen como proyectos de multimedios, en los que cientos de personas se comen un tremendo buzón de una mina que… bleh, no me hagan hablar), siguen… un post atrás del otro… y a veces no es ni una historia, es un puto momento que te robaron… porque CLARO ese post habla de vos ¡me estás hablando a mi! decime la verdad ¿pensaste en mi cuando lo escribiste? ¿soy yo? ¿yo te caliento? Pero no te da dejar un comentario, o mandar un mail y preguntarle al autor. Pero algo hay ¿no?
Sobre todo si soy yo, y me conocés. Si me viste en unas cuantas reuniones. Hasta una vez, haciéndote el boludo, me tocaste el culo (y yo me hice la boluda también, y aquí no ha pasado nada).
Claro, por supuesto que lo escribí por vos. O no. Viste como es esto.

Cadena alimentaria

Había una vez un chico, al que le gustaba una chica. Pero esa chica tenía novio. Pero un poco lo histeriqueaba. Pero no se separaba. Pero lo seguía histeriqueando.
Entonces el chico pensó que mejor apuntaba a otro lado. Entonces empezó a histeriquear a otra chica. Y esa chica no tenía novio. Y le siguió el juego. Y el chico se agrandó, porque no pensó que la chica le iba a dar bola. Pero la chica estaba entusiasmada. Y el chico pensó que -aunque se dio cuenta de que no le gustaba nada esta otra chica tan instantánea- no era un mal plan. Objetivamente, hasta era mejor que la chica que le gustaba originalmente.
Entonces la primera chica se enteró. Y se dio cuenta de que le gustaba el chico. Que lo había estado histeriqueando por meses porque su relación con el novio no daba más. Que había que empezar a hacer cambios. Que ya tenía edad. Que no iba a desperdiciar su vida con un tipo que no le movía nada. Y se separó del novio -que se lo tomó mal, que le dio un sopapo y salió arando dejándola parada como una pelotuda-. Y decidió jugarse por el chico que le gustaba.
Y ahora el chico tenía que deshacerse de la segunda chica. Pero la chica no se daba por enterada. Como que se había vuelto completamente idiota. Igual no iba a dejar pasar la oportunidad con la chica que realmente le gustaba. Entonces salieron. Y se besaron. Y no paraban de reírse y se dio cuenta de lo distinto que era cuando estaba con una chica que le gustaba y cuando volvía a la casa no podía parar de preguntarse ¿Qué carajo había pasado con la segunda chica?
Y la respuesta se le caía en la cara. La segunda chica no era real. Él nunca le importó nada a la segunda chica. Siempre se había cagado en él. Era cierto, no podía darle bola. Estaba en otra liga. Le había seguido el jueguito porque ella también necesitaba una excusa. Y no podía dejarlo ir porque no podía estar sola. Porque si estaba sola quería decir que podía estar con otro. Y si ese otro ya estaba con otra iba a ser todo muy sangriento. No necesitaba un novio, o un chongo, o un amigo. Necesitaba una coartada. Y no estaba dispuesta a sacrificarla porque el chico estuviera enamorado de la chica de la que siempre supo que estaba enamorado y no de ella. No.
Y otra vez…